viernes, 3 de febrero de 2012

Profecías autocumplidas, la trampa de la mente.

"Si creo que no puedo...finalmente no podré, si me dejo llevar por las creencias que tienen los otros sobre mí, acabaré actuando como ellos esperan que haga". Este es, de modo práctico, la definición de la profecía autocumplida, se basa en las expectativas que tengo acerca de mí.

Cuando nos decimos no puedo, soy incapaz, no valgo para eso...se acabará cumpliendo, entre otras cosas, porque el pensamiento produce consecuencias en nuestras emociones y conducta, llevándonos a actuar en consonancia con él. Pero no sólo eso, también influirá en la percepción que tengan los demás de mí, si no me acepto y valoro, acabaré transmitiendo esa imagen al resto, y de alguna manera reforzarán la idea que tengo de mi mismo/a, dando lugar al efecto Pigmalión: el mundo se convierte en un espejo donde se reflejan mis miedos o inseguridades.

En relación a lo anterior, este concepto también tiene su lado bueno, y es que lo negativo siempre se puede cambiar por visiones más positivas y realistas. Transformar el NO en SÍ e incluir matices en nuestras vidas, cambiará nuestra imagen interior y nuestro reflejo exterior.

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